TRATAMIENTO DE BOTOX

La toxina botulínica es un material líquido que se utiliza para eliminar las arrugas de expresión en el rostro, aunque da muy buenos resultados en el tratamiento de la hiperhidrosis. Es un tratamiento seguro que no necesita de pruebas de alergia, no requiere anestesia y se realiza en una consulta de forma ambulatoria. Puede aplicarse en el rostro para tratar las arrugas faciales o en zonas de gran sudoración para el tratamiento de la hiperidrosis. La dosis administrada es muy baja, el cuerpo la reabsorbe y la elimina vía renal.

Ventajas:

  • Es rápido
  • Los resultados son naturales
  • No es invasivo y es indoloro
  • Rejuvenece el rostro

Los resultados se ven a partir del segundo o tercer día hasta pasados 20 días desde su aplicación. Los resultados no son permanentes, tienden a desaparecer entre los 6 – 8 meses por lo que habrá que repetir el tratamiento un par de veces al año.

Después de tratamiento se desaconseja dormir hasta pasadas 3 – 4 horas desde la aplicación. La actividad normal puede reanudarse tras el tratamiento. Se recomienda también evitar la exposición solar.

El bótox está contraindicado en mujeres embarazadas o en período de lactancia. Tampoco se recomienda en pacientes que sufren enfermedades musculares o trastornos psicológicos.